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Discriminación laboral hacia discapacitados

Por: Alejandro Velasco | 05 de julio, 2017 - 03:15 | Opinión |

El 47.6% de las personas que padecen alguna discapacidad se sienten discriminados al momento de solicitar un empleo, esto según una encuesta realizada por el portal de empleo denominado “incluyeme.com”. De acuerdo a las personas que contestaron la encuesta en mención, el mayor problema a que se enfrentan al momento de buscar un empleo es demostrar que están aptos para realizar las actividades que requiere la plaza laboral, independientemente del tipo de discapacidad que tengan.

Y las cifras en países como Argentina o Chile son bastante similares a las de México, por lo que el problema no es privativo de nuestro país, sino que se extiende a Latinoamérica, pues el índice de desempleo de personas con discapacidad supera el 70%.

Pero la discriminación hacia los discapacitados no es exclusivo de las empresas privadas; los gobiernos tampoco son muy receptivos a dar empleo a este sector de la población que en muchas ocasiones si cumple con la preparación académica y pese a ello son excluidos de la posibilidad de ser contratados, recordemos al regidor del Partido Nueva Alianza, PANAL, Alfredo González Quintana, quien propuso en sesión de Cabildo, que se autorizara la contratación de 80 personas con alguna discapacidad para ocupar puestos en diversas direcciones de la administración municipal; propuesta que fue rechazada por 16 de los 18 regidores que conforman el Cabildo.

Mientras que los esfuerzos, aunque aislados, si están presentes tratando de visibilizar un problema que afecta a una parte de la población, que al igual que el resto, tiene todo el derecho a conseguir un empleo en el que pueda aplicar sus conocimientos y ganarse los recursos necesarios para satisfacer sus necesidades.

Por su parte, Alejandra Has, presidenta nacional en Contra de la Discriminación en México dijo, en el marco de la presentación de la Norma Mexicana por la Igualdad Laboral y no a la Discriminación, que se llevó a cabo en las instalaciones de la Fundación Empresarial Chihuahuense (FECHAC), que el principal problema que se da en las empresas en este país es la discriminación en contra de personas con algún tipo de discapacidad.

Así mismo expresó que ante dicha situación ya se está trabajando en una estadística para conocer qué estado de la República encabeza esta clase de acciones de discriminación en contra de grupos vulnerables y agregó que en muchos espacios laborales se han percatado que las solicitudes de una persona con una discapacidad siempre la ponen al último, dándole preferencia a solicitantes que no tienen ningún tipo de problema de salud.

En tanto que Natalia Ca, cofundadora de incluyeme.con, afirma que es necesario dejar de lado las manifestaciones meramente discursivas  y comenzar a actuar efectivamente con medidas que aporten una solución concreta tanto en el sector público como en el privado, dado que es muy común escuchar que se está trabajando para que no exista discriminación laboral hacia los discapacitados, pero en la práctica los esfuerzos son aislados y en pocas ocasiones se da una verdadera oportunidad a quien padece alguna discapacidad. Es tanta la carencia de sensibilidad no solo de algunos empresarios y gobiernos, que también la ciudadanía no respeta los lugares especialmente diseñados y apartados en los estacionamientos para los discapacitados, incluso es hasta cierto punto común, ver como personas en perfectas condiciones físicas ocupa estos espacios sin el menor remordimiento por estar invadiendo un lugar que no les corresponde, llegan hasta a molestarse cuando alguien les indica que deberían de retirar su vehículo de los cajones azules y este tipo de comportamientos no es privativo de los mexicanos, pues en nuestra ciudad lo mismo se ven vehículos con placas nacionales o fronterizas como de Texas y Nuevo México, cuyos propietarios actúan como si nada al momento de bajarse de su automóvil y caminar tranquilamente y sin ningún esfuerzo hacia el centro comercial en el que violentaron un lugar que no era para ellos, ante la mirada de impotencia de otros guiadores que si están conscientes del abuso que están cometiendo estas personas.

Definitivamente nos falta cultura y empatía para ponernos en los zapatos de quien padece una discapacidad y entender que quien tiene la fortuna de no estar en esa condición debe, al menos por cortesía, respetar las instalaciones dispuestas para quien realmente las necesita, al menos esa es la idea.