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Un viaje científico a las profundidades del golfo de México.

Por: Agencias | 17 de junio, 2017 - 11:33 | De Interés |
Agencias | Equipo

Ensenada, Baja California. (Agencia Informativa Conacyt).-Un equipo de planeadores submarinos operados a control remoto monitorea las variables físicas y biogeoquímicas del golfo de México para transmitir cada dato vía satélite, lo que permite a un grupo de científicos conocer las condiciones del golfo casi en tiempo real.

El uso de los planeadores submarinos, conocidos como gliders, forma parte de los proyectos liderados por el Consorcio de Investigación del Golfo de México (Cigom), que generó la creación del Grupo de Monitoreo Oceanográfico con Gliders (GMOG).

El Cigom es un consorcio de instituciones de investigación mexicanas que desarrolla un megaproyecto de colaboración interinstitucional financiado por el Fondo Sectorial Conacyt-Sener-Hidrocarburos.

En entrevista con la Agencia Informativa Conacyt, el doctor Enric Pallàs Sanz, coordinador del GMOG e investigador del Departamento de Oceanografía Física del Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (CICESE), explicó que el pilotaje a distancia de los gliders se hace desde las instalaciones del CICESE.

Destacó que los planeadores submarinos permiten la reducción de costos en comparación con la inversión que implica el uso de una embarcación oceanográfica de aguas profundas, como el buque Justo Sierra de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), que asciende a casi 17 mil dólares por día.

 

“Los gliders no pueden sustituir a las embarcaciones cuando desde ellas se toman otras medidas, como muestras de agua, pero en la parte de medidas físicas, ópticas y algunas biogeoquímicas, sí pueden sustituir una embarcación”, resaltó.
 

 

 

El equipo utilizado por el Grupo de Monitoreo Oceanográfico con Gliders, diseñado por la Universidad de Washington y comercializado por la empresa noruega Kongsberg, tiene un costo que oscila los 200 mil dólares por cada planeador.

Enric Pallàs Sanz describió que el glider tiene la capacidad de descender en el océano hasta a mil metros de profundidad, y durante su trayecto a lo largo de la columna de agua mide diferentes propiedades como salinidad, temperatura, oxígeno disuelto, entre otras.

Apuntó que un submarino puede permanecer hasta cuatro meses en el océano, periodo en el que envía información a la que públicamente se puede acceder a través del sitio del GMOG.

“Ahí se puede ver diariamente la posición del aparato, dónde está, cuántos aparatos hay activos y las variables oceanográficas que estamos midiendo: conductividad, temperatura, oxígeno disuelto, etcétera”, comentó el investigador.

Actualmente el grupo cuenta con una flota de cuatro gliders que estarán operando permanentemente al menos los tres siguientes años en los que estará vigente el Cigom; sin embargo, solo se sumergen de uno a tres submarinos de forma simultánea.

Enric Pallàs Sanz refirió que los submarinos generalmente se concentran en el oeste del golfo de México y al norte de Tampico, Tamaulipas, hasta la frontera con Texas, ya que el principal interés es que el equipo permita conocer condiciones oceanográficas actuales y en caso de un percance con Petróleos Mexicanos (Pemex), contar con la información necesaria para tomar decisiones.

¿Cómo funciona un glider?

Un glider tiene una longitud de 1.8 a dos metros, dependiendo de su configuración; tiene un diámetro de 30 centímetros y pesa 52 kilogramos fuera del agua.

Cuenta con una antena mástil que mide entre 43 centímetros y un metro de largo, y los utilizados en el golfo de México fueron equipados con sensores de configuración básica que monitorean conductividad, temperatura, presión, oxígeno disuelto, clorofila, carbono orgánico disuelto y turbidez del agua.

No obstante, también pueden ser equipados con cámaras o con otro tipo de sensores, por ejemplo hidrófonos para la detección acústica de mamíferos marinos.

El glider se sumerge a una profundidad entre los 50 y mil metros, avanza a una velocidad que va de los 20 a 30 centímetros por segundo, cuenta con memoria flash de alta capacidad y batería de litio con una duración entre dos y 10 meses, dependiendo de la configuración de los sensores.