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Los juarenses y sus “perrhijos”

Por: Valeria Goche | 13 de junio, 2017 - 19:07 | Revista |
Valeria Goche

Ciudad Juárez.- Un perro, sobre todo los tipo “toy” se han colado a lo largo de varios años a ocupar el lugar de ‘más que una mascota’ en el corazón de las personas.

Ahora en lugar de simplemente mantenerlos con lo más básico para que vivan y nos llenen de amor, somos las personas las que, de alguna forma, buscamos llenar un vacío propio volcando atenciones (y recursos) en ellos.

Si tu mascota tiene ropa, accesorios, le contratas servicios estrafalarios, va a la estética frecuentemente, tienes una constante preocupación por su bienestar y le pones apodos como “mi niño”, “mi princesa” o “mi bebé”, ¡Felicidades! Tienes un “Perrhijo”.

Aunque hay personas que se empeñan en insistir que es una moda exclusiva de los jóvenes, más específicamente de la generación Millenial (nacidos entre 1980 y 2000), la realidad es que hay todo tipo de personas y familias que pueden identificarse con el patrón.  

“Para nosotros son más que mascotas. Es como un hijo más del que te preocupas cuando se enferma, aunque sólo sea porque el glotoncito comió de más”, compartió Brenda, dueña (o “mamá”) de Kyra, una Cocker Spaniel, Zeus y Kimbo, de raza Pitbull.

Brenda Ortega no escatima en nada cuando de sus perros se trata. Relata uno de los casos más sentidos, el de Maximiliano, o “Max”, a quien encontraron de 5 meses de edad deshidratado y golpeado. Lo recogieron para ayudarlo y darlo en adopción, pero se enamoraron de él.

Max, sin embargo, no llegó a estar del todo sano, pues duró cuatro años con tratamiento con células madre con un costo superior a los mil pesos por sesión.

Eventualmente, un día el tratamiento dejó de surtir efecto, y dadas las fuertes convulsiones que presentó, las cuales no se controlaban ni con sedante, hubo que aplicar la eutanasia. “De las peores cosas que he tenido que elegir”, recuerda.

Brenda acepta que ha sido difícil destinar tantos recursos económicos a sus perros pero “El gastar unos pesos para ayudarlos a luchar, no es ni un poquito de lo que ellos nos brindan”.

Actualmente, con sus tres mascotas, gasta más de mil 600 pesos mensuales únicamente en los distintos alimentos que consumen, y entre entrenamientos para los Pitbull, cortes periódicos para la Cocker Spaniel, desparacitaciones, artículos de limpieza, juguetes, y las “Vagancias”, estima un gasto de unos 500 pesos adicionales.

Pero además del dinero, también les dedican tiempo.

“No es sencillo criar y tener a un perrito, y mucha gente no lo ve así, pero sí son como un hijo más. Tienen personalidades diferentes, hábitos (uno de mis perritos no come si no estás tú con él), necesitan cuidados médicos, aparte de sus juguetes y, claro, de aseo, y tiempo contigo”, explica.

Además, Brenda pronto dará a luz, por lo que entonces se tendrá que ajustar la rutina para, ahora, atender al nuevo miembro de la familia y hacer otra inversión: una camioneta, pues si viajan lo hacen con sus mascotas, les buscan guardería o, en el peor de los casos, no viajan; “Ellos son primero”, dice.  

En su caso, los perros son una adición a su familia y un estilo de vida convivir con ellos, pero hay otras personas que sí prefieren una mascota que tener hijos.

Pero antes, cabe acotar al Consejo Nacional de Población, organización que ha señalado que las parejas sin hijos incrementaron de un 7.7% a 8.5% entre 2000 y 2005 y, de forma paralela, el número de perros domésticos incremento un 20% desde el 2000.

Tania Ostos, joven de 27 años que explica su punto de vista en torno a este dato, y al por qué adoptar un animal antes que empezar a formar una familia.  

“Digo, no he experimentado el ‘amor de madre’ de primera mano, pero si alguien me preguntara, creo que es lo más cercano (tener una mascota) o lo que yo puedo entender por ello, es el amor incondicional que le tengo a mis chuchos”, comienza.

Agregó: “Las personas deberíamos de pensar un millón de veces o dos antes de traer otro ser humano a este mundo, esa persona va a salir al mundo con las guías que tú le des, no puedes jugar a ser maestro si no has aprendido tú mismo de la vida, y siento que yo no voy a terminar de aprender nunca”.

Por ello, apunta, la mejor opción es tener a sus mascotas, que la llenan de amor y a quienes ella cuida, ama y respeta.

“No tengo planeado tener hijos más que mis hijos (sus perros)”, concluyó.

Muchas personas consideran que tienen “perrhijos” y hasta lo presumen, para ellas, sus animales son su adoración y harán lo que esté a su alcance para asegurar su bienestar.

Y para atender a todo este nicho de “papás perrunos (o gatunos)”, existe todo un abanico de servicios en Ciudad Juárez que brindarán una nueva experiencia en la convivencia humano-animal.

Desde las ya reconocidas estéticas caninas, donde no solamente se le dará un baño al perro, sino que podrá tener un corte a la última moda o hasta su pelaje tintado, pasando por hoteles para perro, hasta locales donde realizan repostería especial para el consumo canino o las poco a poco más reconocidas funerarias para mascotas.

Ismael Salazar dirige Eternal Pet, quien explica que, en su tercer año de servicios en Ciudad Juárez, la cantidad de solicitudes ha crecido de forma exponencial.

En comparación a su primer año, fácilmente se triplican los servicios, ya que, a decir Ismael, que dirige el negocio junto con su esposa, ha crecido la conciencia y la sensibilidad de la ciudadanía.

Señala que la sensibilización se puede ver en casos, por ejemplo, de familias donde a uno de sus miembros le desagradaban los animales y tras vivir la compañía de un perro, por ejemplo, y posteriormente su muerte, ahora se dedican a rescatar animales de la calle.

También relató que, con el pasar de los años, la magnitud de un acontecimiento, como la muerte de una mascota, ha incrementado, pues han hecho servicios a los que acuden varias familias alrededor de la nuclear, donde ésta vivía.

“Se juntan, comparten anécdotas de la mascota, le traen flores, dependiendo de las creencias les han llegado a rezar… El primer año lo vimos un par de veces, y el segundo año fue incrementando y ya vamos en nuestro tercer año donde es algo más aceptado”, explica.

Por su parte, Miguel Guevara, médico veterinario, explica que este fenómeno, donde las personas humanizan a sus mascotas, se ha visto en crecimiento desde hace alrededor de 15 años, de acuerdo a su experiencia.

“Antes les recomendabas vacunas y no les interesaba. Era así como que equis. Y ahora le piden las vacunas, el tratamiento de gusano al corazón, desparasitaciones, compran snacks para los perritos, les compran ropita y los empiezan a mantener así”, señala.

Dice que no ha podido establecer un perfil entre las familias que así lo hacen, ya que las hay desde mujeres de mayor edad que se encuentran solas, pues enviudaron en algunos casos, familias completas con niños, parejas jóvenes, o adolescentes.

Explica que aunque ha visto casos extremos de humanización en los animales, como familias que no desean que pisen tierra, el caso de una mujer que ocasionó daños en la salud de su perro pues insistía en que él era “Vegano” y únicamente comía vegetales, en general consentir a un animal no es dañino para ellos.

 “La mascota necesita cariño, eso sí es bien importante, y necesita un calendario de salud básico: revisiones anuales, limpiezas dentales, baños, vacunaciones, desparasitaciones tanto internas como externas. Con eso básico pueden vivir muy bien”, acotó.