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Celulares a revisión

Por: Alejandro Velasco | 14 de marzo, 2017 - 03:15 | Opinión |

Pese a que algunas autoridades lo nieguen, la realidad es que agentes del Custom and Border Protection (CBP), por sus siglas en inglés, sí están solicitando los teléfonos celulares y contraseñas a algunas de las personas que cruzan a suelo estadounidense con la intensión de revisar sus redes sociales y demás información que puedan traer en sus dispositivos electrónicos; y los casos que se han presentado ya son varios aunque si se compara con el total de gente que ingresa todos los días por las aduanas, la cantidad se reduce a un porcentaje muy pequeño, sin embargo es un tema que pone de manifiesto la violación a los derechos humanos de quienes son sometidos a tales escrutinios, por lo menos así lo manifiestan integrantes de Human Right Watch, quienes tienen conocimiento de ello y han alzado la voz para manifestarse en contra de esta medida, incluso afirman que la gente no debe permitir que esto ocurra, lo malo es que los elementos apostados en las aduanas cuentan con todo el respaldo de sus superiores para llevar a cabo cualquier procedimiento que les confirme que quien está entrando a Estados Unidos no es una amenaza para su seguridad.

Y es que según lo manifestado por los propios agentes de CBP a ellos se les paga por cuidar la seguridad de su país y no por el número de personas y vehículos que permitan ingresar por hora en los cruces internacionales, por eso mismo no importa si una persona ciudadana americana o no, se demora en la línea una, dos o mas horas, lo que interesa es que se impida la entrada de cualquier peligro por pequeño que sea, así que por mucho que se manifiesten o aleguen malos tratos de parte de estos oficiales, la triste realidad es que no pasará nada ya que solo cumplen con su deber, claro que depende del elemento es como se realiza su función, pues es necesario reconocer que así como existen malos elementos, también están otros que llevan a cabo su labor con respeto y utilizando su criterio para decidir a quién someten a una revisión mas exhaustiva y a quien simplemente viéndolo le permiten continuar su camino sin mas pregunta  que el acostumbrado ¿que lleva o a donde se dirige?

A final de cuentas están en su país y como tal están en completa libertad y derecho de decidir que tantas trabas o facilidades ponen para poder ingresar al mismo, y en ese sentido existen leyes que solo aplican para los mexicanos no así para otros ciudadanos de otros países como los europeos o canadienses a quienes no les resulta tan complicado conseguir, por ejemplo, una visa de turista, posiblemente porque no están tan interesados en quedarse en el país de las barras y las estrellas, o está el ejemplo de los cubanos a quienes anteriormente con el simple hecho de pisar suelo estadounidense se les daba la oportunidad de obtener la ciudadanía, con el llamado “pies mojados”.

Lo malo es que muchos mexicanos tienen como su máximo anhelo, vivir en ese territorio, aunque no sean bienvenidos, pues está visto que nunca los verán como iguales y los ejemplos sobran y sobre todo en los últimos días en que en redes sociales se han mostrado videos de anglosajones de todas las edades que le gritan a quien tiene la apariencia de hispano, sin importar si tiene papeles o no,  que se vayan a su país, que no son bienvenidos, que solo le están robando la oportunidad a un estadounidense legítimos; y seguramente conforme pasen los días estas agresiones podrían subir de tono, al sentirse estos ciudadanos  apoyados por su presidente que esta igual de loco que ellos, por supuesto que no son la mayoría, pero lo que si es cierto es que la diferencia siempre estará presente, pero lo mas lamentable es que, a no pocos méxico-americanos ya se les olvidaron sus raíces y se sienten mas norteamericanos que el Tío Sam, y así como los discriminan, ellos a su vez discriminan a su raíces, lanzando todo tipo de comentarios negativos en contra de México y su población.

Total, que el trato hacia nosotros de parte de la unión americana seguirá siendo el mismo pues están seguros que pese a ello y a todas las trabas que nos pongan para entrar legal o ilegalmente a su país, de todas formas, seguiremos acudiendo a consumirles todo lo que produzcan o que vendan en sus grandes almacenes, aunque sepamos que mucha mercancía se fabrica en México, incluso aunque se trate de una copia mal hecha de la tradicional comida mexicana.