19.2°C / 66.5°F
$17.40 - $18.40

Racismo en el deporte

Por: Cuauhtémoc Monreal Rocha | 14 de marzo, 2017 - 05:37 | Opinión |

Solo hay una raza: La raza humana y todos somos miembros de ella. Margaret Eleonor Atwood, profesora y poeta canadiense.

Amable lectora (or) si ustedes supieran lo que es celebrar los cumpleaños de la familia en bola, o sea, un día sí y otro también y  a eso  agréguenle los cumpleaños de la nietecita,  veras la bárbara descapitalización de que es objeto el poder de tu firma, nos caí que te volverías loca (o), solo el temple de los vencedores del desierto, podemos soportar tamaña presión familiar, faltándonos todavía otros 3 miembros 3 de la "famili" qué festejar, durante los meses de abril, mayo y junio. Dios nos lo ha de pagar; de seguro eso están pensando quienes nos "len".

Mas ahora invadamos el maravilloso mundo del deporte donde el racismo y la violencia dentro de la cancha y en el graderío, ha llegado y al parecer, para quedarse; algunos barbajanes jugadores que por el solo hecho de ponerse una camiseta de primera división, se sienten los divos del futbol, aunque no sirvan para  maldita la cosa en el césped, agreden a los árbitros, siendo los castigos meramente admonitorios en la mayoría de los casos, mientras que en el graderío, las mal llamadas porras de los equipos, actúan, enervaos por el alcohol, como verdaderos salvajes, cometiendo toda clase de tropelías y no hay autoridad que los controle.

A esto agréguele que una parte de la sociedad, con razón o sin ella, llama al futbol soccer como el juego del naco, es decir, un deporte para gente mal educada, ignorante, de "baja estofa", calificativos que estos bárbaros del noreste, como es el caso que nos ocupará en estas líneas, lo hace realidad a través del racismo, dejando ver su incultura solo porque su equipo, o el equipo local, o el equipo de casa, va perdiendo o pierde un encuentro meramente deportivo, aunque detrás de todo ello, haya muchos intereses oscuros que manejan este espectáculo en forma profesional.

Es el caso de lo sucedido en días pasados en la ciudad de Oaxaca de Juárez, donde una turba de nacos, al ir perdiendo su equipo, le gritaron al jugador de color brasileño del equipo de Juárez: "Simio", "Chango" , aunque al final Los Alebrijes le ganaron a los Bravos 3 goles a 2. De seguro esa turba anónima y majadera, no sabe que el deporte es el amaranto de las razas, según dicho del dramaturgo francés Jean Giradoux. Solo que lo malo de todo este enredo, es racismo puro y cómo nos molesta, como mexicanos, el racismo de que somos objeto por parte de Donaldo, como si el nuestro fuera otra cosa. En fin, cuestión de cultura, de educación. Vale.