Protección Civil solicita unirse para apoyar a los damnificados del sismo en la Ciudad de México, pueden acudir a cualquiera de las 9 estaciones de bomberos de la ciudad, donde 24 horas al día se estarán recibiendo agua y alimentos no perecederos.
26.8°C / 80.3°F
$16.60 - $17.60

8 de marzo

Por: Alejandro Velasco | 08 de marzo, 2017 - 03:15 | Opinión |

Este 8 de marzo Día Internacional de la Mujer, seguramente la frase mas socorrida será que no hay nada que festejar, y en efecto la referida fecha no es como el día de las madres, en la que se pretende  brindar un reconocimiento a la mujer que nos dio la vida, llevándole un regalo, flores, serenata o invitándola a comer, sino que lo que busca es conmemorar la lucha del género femenino por conseguir la igualdad entre hombres y mujeres y con ello lograr que las diferencias que actualmente existen, por ejemplo en los sueldos que reciben por el mismo trabajo, las oportunidades de ascenso dentro de una organización pública o privada, la división de tareas en el hogar, etc., se eliminen dando paso a una verdadera equidad.

Lo malo es que las propias féminas provocan esas diferencias y no es extraño que a una mujer se le presione para contraer matrimonio, o tener hijos, cuando posiblemente la mujer en cuestión no tiene la intensión de ninguna de las dos opciones anteriores, pues con la vida que lleva se siente plena y realizada, pero no falta quien le insista sobre el tema, entre quienes se cuentan su mamá, hermanas o amigas.

Están los casos en que quienes como madres de familia fomentan esas diferencias entre hombres y mujeres y por lo mismo las niñas deben ayudar en el hogar lavando platos o limpiando la casa mientras que el varón, realiza otras labores “propias” de su sexo como el desempeñar trabajos de mantenimiento para la casa o el vehículo, o el de simplemente salir a estudiar o a trabajar en caso de que se requiera para regresar a descansar, pues eso es lo que se acostumbra; mientras que la mujer si también sale a trabajar, regresando deberá entrarle a las labores del hogar sin discusión alguna y desafortunadamente ese rol se repetirá en la siguiente generación, a menos que se tenga la plena intensión de romper con esa costumbre.

No podemos negar que se ha avanzado mucho en relación a conseguir la igualdad entre hombres y mujeres, pero también es justo decir que aún falta mucho camino por recorrer ya que aunque en un hogar o cierto círculo social sea completamente normal el que se den las mismas oportunidades sin distinción de género, y el respeto entre ambos sea pleno, ello no significa que así sea en el resto de la sociedad, pues los casos de diferencias y de abusos contra la mujer no distinguen de clases sociales ni siquiera de preparación académica, como se podría suponer.

Y hablando de violencia en contra de la mujer es hasta cierto tipo tan común que en ocasiones quienes la reciben no reconozcan que están siendo abusadas, igual pasa con el agresor quien piensa que es la forma adecuada de tratar a una mujer.

Y lo mas lamentable de esto es que, en pleno siglo XXI, existe música que habla abiertamente de una relación donde se abusa de una mujer y ellas o no se dan cuenta o por tratarse de una condición en la que están inmersas las cantan y admiran al sujeto que las interpreta, y de esto hay varios ejemplos que definitivamente no ayudan a eliminar la violencia de género, simplemente recordemos a Julión Álvarez quien dijo que si una mujer no sabe trapear no le sirve, o el video de Gerardo Ortiz, denominado “fuiste mía” en el que, prácticamente, se hace apología al feminicidio, pero lo peor es que existen mujeres a las que no les parece que esas frases o videos atenten contra su dignidad, llegando al punto de enfurecerse y afirmar que es una exageración considerarlo así, si se trata de solo una expresión o canción que no va mas allá.

Y es que en el tema del respeto a la igualdad de género el hombre lleva un papel primordial, pues debe entender que no puede tratar a una mujer con violencia de ningún tipo y eso se debería enseñar desde el hogar, pero bien puede ser reforzado en las escuelas por parte de maestros y maestras. Y mientras llega el tiempo en que se pueda hablar de una total igualdad entre hombres y mujeres les deseamos lo mejor a las guerreras incansables que hoy están haciendo el trabajo duro para que el día de mañana, se pueda llegar a esa meta.