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''Soy el jefe de Estado por mandato del pueblo y con él seguiré aquí''

Por: Agencia AP | 10 de enero, 2017 - 14:48 | Internacional |
Agencia Notimex

CARACAS, Venezuela  — El presidente Nicolás Maduro calificó el martes de "manifiesto golpista" lo actuado por la Asamblea Nacional que lo declaró en abandono del cargo, mientras diputados oficialistas solicitaron a la corte de justicia que anule la resolución legislativa.

"Soy el presidente de la República Bolivariana de Venezuela, el jefe de gobierno y el jefe de Estado por mandato del pueblo y con el pueblo seguiré aquí", afirmó Maduro durante una alocución desde el aeropuerto internacional Simón Bolívar de Maiquetía poco antes de partir hacia Nicaragua.

El mandatario fustigó la declaratoria de la mayoría opositora, la cual calificó de "manifiesto golpista", e instó a sus seguidores a responder con firmeza a las "provocaciones de la derecha, a los golpes de Estado que intentan desde la Asamblea", a la que señaló de estar subordinada a la Embajada de Estados Unidos en Caracas.

Maduro pidió a las autoridades y al "comando nacional antigolpe", que dirige el vicepresidente Tareck El Aissami, actuar contra los planes desestabilizadores, y dijo que "no deben quedar impune las violaciones a la constitución, y los desacatos al orden legal y constitucional".

"Nosotros lo que queremos es que se cumpla la constitución, que no se cumple", afirmó el presidente de la Asamblea Nacional, diputado opositor Julio Borges, al responder al señalamiento de Maduro que acusó a la mayoría opositora de llamar a un golpe de Estado.

En medio de una plaza del oeste de la capital, donde se concentraron varias decenas de congresistas para hacer una sesión en la calle, Borges señaló al gobierno de Maduro de estar "fuera de la constitución" y "contra el pueblo venezolano".

La directiva del Congreso convocó este martes a una sesión especial en un hospital público del norte de la ciudad pero el evento fue suspendido debido a que grupos pro oficialistas tomaron los alrededores y generaron destrozos en un salón donde se realizaría la sesión, según denunció el diputado opositor José Manuel Olivares.

Ante esa situación los congresistas se trasladaron a la estatal Maternidad Concepción Palacios, en el oeste de la ciudad, para sesionar en medio de una plaza.

Cuando Borges hablaba a la prensa fue interrumpido por un delgado hombre de estatura media, que se identificó como Alexis Márquez, que a gritos decía: "Vean lo que está pasando este pueblo, tengo que llevar de la basura comida a mi hijo".

"Me da sentimiento como Venezuela está sufriendo lo que está pasando", indicó Márquez, un desempleado 36 años, que vestía una camisa y pantalón muy sucios y llevaba en su espalda un pequeño saco con desechos de alimentos.

Más temprano, la bancada oficialista de la Asamblea Nacional acudió hasta el Tribunal Supremo de Justicia para solicitar la nulidad de los actos del lunes del Congreso en los que la mayoría opositora aprobó la declaratoria de abandono del cargo de Maduro

"No podemos nosotros permitir que la irracionalidad, que la locura siga imponiéndose como una forma de hacer política", dijo a la prensa el jefe de la bancada oficialista, diputado Héctor Rodríguez.

Rodríguez agregó que también se pidió a la Corte que "juzgue las responsabilidades políticas, administrativas y penales" de los diputados opositores.

La Asamblea Nacional, con 106 votos a favor, aprobó la declaratoria de abandono del cargo de Maduro por el supuesto incumplimiento de sus funciones constitucionales. El Congreso está integrado por 163 diputados de los cuales 109 son de la oposición y el resto del oficialismo.

Aunque la Asamblea Nacional tiene potestad constitucional para declarar el abandono del cargo de un presidente, algunos analistas y juristas estiman que la declaratoria no tendrá ninguna incidencia debido a que es una acción meramente política que es muy posible que sea anulada próximamente por el Tribunal Supremo, que es señalado de estar controlado por el oficialismo.

A partir de este martes Maduro alcanzó más de la mitad de su mandato de seis años, con lo que se anuló cualquier posibilidad de realizar elecciones presidenciales anticipadas. La constitución establece que si ocurriera la salida del presidente de su cargo o su fallecimiento durante los últimos dos años de gobierno, ese período deberá ser completado por el vicepresidente.