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Evolución democrática o revolución armada

Por: Alfredo Martínez de Aguilar | 05 de enero, 2017 - 05:44 | Opinión |

Protestamos y denunciamos y exigimos respeto al Estado de Derecho y las leyes que de esta emanan o terminaremos matándonos. Cada día, mes y año, crece el hartazgo del pueblo.

Es ya inocultable y a todas luces condenable, por inaceptable, el saqueo nacional y de los 32 estados. La corrupción de Gabino Cué y su pandilla puede superar los 30 mil millones de pesos. 

La ineptitud del PRI-gobierno radica en la escandalosa corrupción y en una pésima política de comunicación social que provoca un grave vacío que de inmediato es llenado por sus enemigos.

La soberbia de los responsables de aterrizar la política de comunicación en el Gobierno de la República y de los estados, es paradigmática. No suman, por el contrario, restan y dividen.

Oaxaca es el caso más claro y concreto. No hay peor enemigo de los periodistas que los propios periodistas enanos convertidos en censores dictatoriales de sus compañeros de clase y gremio.

Muy pronto olvidan que al igual que sus jefes son gatos del pueblo. En algunos casos de Angora, pero gatos al fin. Ahí están los casos de Ernesto Reyes y de Miguel Ángel Schultz Dávila.

La obligación de los responsables de comunicación social o jefes de prensa es ser ante todo facilitadores del trabajo de sus compañeros periodistas, lo que salvo excepciones no cumplen.

Muy pronto, por cierto, se arrepentirá la Junta de Coordinación Política del Congreso del Estado si aceptan la imposición de Morena del diodorista-gabinista Schultz en comunicación social.

Los errores acumulados por el PRI hegemónico durante 70 años, se agravaron con la Docena Trágica de los gobiernos del PAN y la amenaza de explosión social con Enrique Peña Nieto.

La corrupción convertida en la principal fuente de riqueza mal habida lleva irremediablemente a un oscuro callejón con una disyuntiva: Evolución democrática pacífica o revolución armada.

El riesgo mayor es que hay un plazo y término fatal. La elección presidencial de 2018 puede hacer explotar violentamente el creciente descontento popular. La antesala del infierno es 2017. 

Sin pecar de agorero del desastre ni mucho menos pitoniso. La revuelta de las organizaciones radicales y grupos armados apoyados por la CNTE en Oaxaca, fue el ensayo en 2006 y 2016. 

El triunfo de Trump y el detonante de la inflación por el imparable aumento de precios, por el gasolinazo, innegablemente fortalece a Carlos Slim, mecenas de Manuel Andrés López Obrador.

La partidocracia convertida en mafia empolla el huevo de la serpiente que ésta misma ha puesto. Peor todavía, el PRD-gobierno echa gasolina al fuego con la detención de quienes protestan. 

Un grupo de estudiantes del IPN fueron detenidos en la CDMX por protestar contra el gasolinazo.

La debacle de México no es, pues, responsabilidad única y exclusiva del PRI. Claro que su responsabilidad es mayor. Ciertamente, ha gobernado y gobierna todavía de manera mayoritaria. 

El balance de la primera y segunda alternancia federal es en términos generales negativo. Los gobiernos del PAN con Vicente Fox y Felipe Calderón fueron fallidos por cínicamente corruptos. 

Gracias a Dios hay soluciones para todos los problemas en el mundo, incluso, para la muerte. Que se preocupen quienes quedan vivos, los muertos resuelven sus problemas para siempre. 

Circula en las redes sociales un mensaje que demanda enmendar la Constitución Mexicana contra el derroche irresponsable en el Congreso de la Unión que no representa al pueblo mexicano.

Los mexicanos exigen las siguientes reformas: El diputado será asalariado solamente durante su mandato. Y no tendrá jubilación proveniente del mandato. Debe pagar su jubilación como todos.

Todo el mundo actualmente en el Fondo de Jubilación del Congreso pasará al régimen vigente de la Seguridad Social inmediatamente. Y participará de los beneficios como todos los demás.

El diputado dejará de votar su propio aumento de salario, mismo que no excederá el doble del porcentaje del salario mínimo nacional. Bajo ninguna cusa podrá aprobarse bonos de ningún tipo.

El diputado dejará su seguro actual de salud y participará del mismo sistema de salud que los demás ciudadanos mexicanos. Debe abrogarse el aguinaldo a los diputados, ya que no son trabajadores, sino representantes populares.

Servir en el Congreso de la Unión es un honor, no una carrera burocrática. Los diputados deben cumplir su único pedido de servicio, después irse a casa y buscar empleo según sus propias capacidades y aptitudes.

El diputado debe cumplir igualmente las mismas leyes que el resto de los mexicanos, por lo tanto, debe derogarse el fuero. Al diputado tendrán que aplicársele exámenes de conocimientos, aptitudes, psicológicos y toxicológicos periódicamente, antes y durante su cargo.

Cada vez que vote cada diputado en el Congreso, deberá ser publicado en todos los medios de difusión. Los diputados y sus familiares, no podrán salir del país, salvo causas extremas y publicar el motivo y duración de su ausencia en los medios de mayor difusión.

Deben tener grado académico de maestría como mínimo y ser gente de probada calidad moral y eficiencia laboral en sus ramos, intelectuales con prestigio o personas sobresalientes en el desempeño de su área. Solo así se garantizará que hagan lo que conviene a México y no a sus intereses.

Debemos exigir a los próximos candidatos firma de compromiso para que el diputado que no demuestre eficiencia en su cargo sea despedido, y si se demuestra que sirvió a otros intereses o robó sea encarcelado.

Aquí está una solución muy fácil y sencilla, práctica y pragmática. Corresponde a cada persona en su calidad de ciudadano exigir al lado de sus familias que se reforme la Constitución General de la República para que se hagan realidad estas sentidas demandas.

alfredo_daguilar@hotmail.com
director@revista-mujeres.com
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