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Mundo virtual

Por: Alejandro Velasco | 28 de diciembre, 2016 - 06:10 | Opinión |

Definitivamente las redes sociales son un ingrediente que ha provocado enormes cambios en la forma en que nos comunicamos, pues  independientemente de si se tiene un dispositivo electrónico o no, solamente se requieren de conocimientos mínimos para crear una cuenta a la que se puede tener acceso desde cualquier equipo y si no se posee uno, se puede rentar o pedir prestado, por lo mismo son tan populares y últimamente han demostrado su enorme fuerza, haciendo famosas a personas que ni siquiera se propusieron serlo, simplemente porque a alguien le pareció cómico o interesante lo que vio para compartirlo y desatar con ello su “viralización” como dicen los cibernautas, y los casos son muchos y muy variados, unos por simples palabras o reacciones que de no existir las redes sociales quedarían como  simples expresiones que se quedan entre el grupo de amigos o conocidos y hasta ahí.

Hoy esto ya no es así, y aunque podrían servir para hacer llegar información sumamente importante e incluso crear conciencia sobre temas de trascendencia, la realidad es que eso hasta el momento ocurre muy pocas veces y la mayoría prefiere temas que les resulten entretenidos, posiblemente como una forma de descansar de los problemas que cada quien enfrenta.

Los últimos casos como el de la quinceañera Rubí o la “Lady Wuu”, también demuestran que si se combinan redes sociales con medios de comunicación entonces los protagonistas del video o la imagen en cuestión, se convierten en verdaderas celebridades que, hasta el momento, no pasan de unos cuantos días o semanas a lo mucho, para que sean olvidados por los consumidores de estos fenómenos virtuales  o sustituidos por nuevos personajes.

Ante tal fenómeno, también en redes sociales las expresiones en contra no se hacen esperar, cosa que en lugar de bajarle fuerza a lo que critican, sigue alimentándolo permitiéndole que  permanezca un poco mas tiempo en el mundo virtual.

Entre las críticas que se menciona están que se trata de solo distractores que aprovechan las autoridades para incrementar impuestos o cubrir algún hecho que en teoría no les conviene a los gobiernos que la opinión pública se entere.

Pero si se analiza de esta forma un fenómeno que atrae a mucha gente, entonces prácticamente todos los espectáculos funcionarían como un distractor, pues en el caso del futbol mexicano, pese a que la mayoría de los comentarios son en el sentido de que tienen un nivel muy bajo y que también  se utilizan como “cortina de humo”, la realidad es que quien gusta de este deporte o cualquier otro, se la pasa hablando de eso, incluso existe gente que cambia sus agendas personales por que una fecha en particular será la gran final esperada de lo que sea, futbol, futbol americano, la serie mundial de béisbol, la pelea del boxeador de moda, etc., etc., pero en eso casos como a muchos les gusta, pocos lo critica y se disponen gustosos a olvidarse del mundo para disfrutar por un par de horas de su súper evento deportivo.

La realidad es que pensar que con esos eventos los mexicanos estamos dormidos y no vamos a decir nada, sería tanto como considerar que  no tenemos la capacidad de estar al pendiente de los temas realmente importantes de nuestro entorno, cosa que es falsa, ya que los reclamos por la actual situación están a la orden del día, tanto en redes sociales como en pláticas de sobre mesa; lo que nos hace falta es ser mas consistentes en los reclamos, pero también no podemos estar siempre al 100% pendientes de los grandes temas, ya que los momentos de recreación y distracción son necesarios, forman parte de la vida cotidiana de cualquier ser humano, así que no nos rasguemos las vestiduras criticando duramente todo lo que no sea serio y solemne y que requiera de un análisis a fondo, tampoco se trata de eso.

Lo que se requiere es tomar cada quien su parte de responsabilidad para hacer que este país funcione adecuadamente, permitiéndonos ciertos momentos de descanso, con la intensión de retomar fuerzas para seguir insistiendo hasta que se alcance el objetivo deseado.