23.6°C / 74.5°F
$17.16 - $18.21

Votos de 500 mil y más de un millón en el Congreso

Por: Alfredo Martínez de Aguilar | 27 de diciembre, 2016 - 06:31 | Opinión |

En Oaxaca pasa todo, pero no pasa nada. Ésta es la sentencia más cruel, cruda y descarnada que sintetiza la explicación de la creciente descomposición económica, política, social, pero sobre todo moral de los oaxaqueños.

La corrupción corrompió a los corruptos. Pudrió la sangre, el cuerpo y el alma de miles de oaxaqueños. Todos somos honestos hasta que tenemos la oportunidad de corrompernos. ¡No me des, ponme donde hay!, anhelamos.

Ciertamente, a querer o no, guste o no, todos tenemos un precio. No necesariamente en dinero muchas veces. Entendible a la luz de las enormes miserias humanas, jamás aceptable en estricto sentido de honestidad intelectual y material. 

Ésta es, al mismo tiempo, la mayor y mejor explicación de la cada vez más extendida hipocresía que caracteriza, salvo honrosas excepciones por las que no todo está perdido en Oaxaca, a la inmensa mayoría de los oaxaqueños. 

El mayor y mejor ejemplo es la terrible simulación, engaño y burla política al pueblo, a través del gatopardismo que todo cambie para que, en realidad, nada cambie. Y nada cambia porque las personas no cambiamos individualmente. 

Los pobres, los jodidos, vivimos de esperanzas e ilusiones, que las cosas cambien para bien. Hasta ahora es doloroso y lamentable observar que ocurre todo lo contrario. Lo peor de todo es que cada sexenio el estado de cosas empeora más.

La primera alternancia finalmente se redujo a la luz de sus pésimos resultados en una gran simulación. Gabino Cué Monteagudo y su mafia resultó peor que los últimos gobernadores del Partido Revolucionario Institucional (PRI).

No obstante, siempre existe la posibilidad que el estado de la cosa pública empeore para mal. La escandalosa corrupción ocurrida en los últimos días en la LXIII Legislatura del Congreso del Estado sienta un precedente sumamente negativo.

Los 42 flamantes diputados de los ocho partidos representados en el Poder Legislativo de Oaxaca, siete con registro nacional y uno con registro local, resultaron tanto o más corruptos que sus antecesores de la LXII Legislatura Local.

En una perversa maniobra de chantaje y presión al Poder Ejecutivo se dedicaron a acusar de rateros a quienes sucedieron para aumentar su bono navideño. Denunciaron que el monto del saqueo ascendió a 1,800 millones de pesos. ¡Imagínese!

En realidad, solo siguieron el ejemplo del ratero que grita ¡Al ladrón! ¡Al ladrón! como simple maniobra de distracción para confundir al pueblo al que han hundido en la ignorancia y la miseria con la complicidad de la Sección XXII de la CNTE.

Hábil y perverso, el ex priista Carol Antonio Altamirano, actual coordinador de la Fracción Parlamentaria del Partido de la Revolución Democrática (PRD), despertó la ambición de sus compañeros integrantes de la Junta de Coordinación Política (Jucopo).

El ex operador político-financiero de Heladio Ramírez López en la dirigencia nacional de la CNC al lado del entonces Tesorero Ismael Ordaz manipuló junto con Luis Antonio Ramírez Pineda al presidente de la mesa directiva de la Legislatura Samuel Gurrión Matías.

Prácticamente fue pan comido que los tres motivaran a su vez a la coordinadora de la Fracción Parlamentaria del Partido Revolucionario Institucional (PRI), María de las Nieves García Fernández, para acordar reducir el monto del Presupuesto enviado por el Ejecutivo.

El argumento lícito y válido, fue la imperiosa necesidad de reorientar el Presupuesto 2017 por 397 millones 297 mil 350 pesos propuesto por el gobernador Alejandro Murat y reducir el monto asignado a la Secretaría General de Gobierno, convertida en supersecretaría.

Hábil y perversamente los actuales diputados pretendieron dar una sopa de su propio chocolate al ex coordinador de la Fracción Parlamentaria del PRI en la LXII Legislatura y hoy Secretario General de Gobierno, Alejandro Avilés Álvarez.

Al mismo tiempo, pretendían reducir también el Presupuesto a “Ponchito El Exquisito” como llaman en tono de mofa los diputados al Coordinador General de Comunicación Social del Poder Ejecutivo, Alfonso Martínez Córdova. 

Es ya costumbre de los diputados del Congreso local repartirse el presupuesto con la cuchara grande y, en esta ocasión, no fue la excepción, pues se autorizaron para el 2017 un presupuesto 150 millones de pesos más del que propuso el Poder Ejecutivo para la LXIII Legislatura.

En la iniciativa enviada por el Ejecutivo se propuso al Congreso local un presupuesto de 397 millones 297 mil 350 pesos, sin embargo, terminaron por autorizarse para el 2017 un presupuesto de 546 millones 896 pesos.

En 2016, último año de ejercicio de la LXII Legislatura local el presupuesto total del Poder Legislativo ascendió a 676 millones 300 mil pesos y terminó en 622 millones 196 mil pesos, es decir, con una reducción de 54 millones de pesos.

Pero al final de cuentas, todo se redujo a una perversa maniobra de chantaje y presión para vender el favor al gobernador Alejandro Murat de aprobar tal cual envió su propuesta de Presupuesto 2017 sin siquiera quitarle una coma.

Lo totalmente condenable es que para hacerlo, a pesar del dictamen en contra, debidamente aprobado por el pleno de la LXIII Legislatura, fue cobrar más de un millón de pesos al mejor estilo de “pago por evento” establecido en el Congreso del Estado.

No obstante su “honestidad valiente” los ocho diputados locales del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) solo cobraron “por el favor” al Ejecutivo 500 mil pesos para sus gastos familiares de Navidad y Año Nuevo. Los cuatro millones restantes se los repartieron los otros 34 legisladores. ¡No tienen madre, realmente!

Sus nombres para que nos los olvide son Irineo Molina Espinoza, María de Jesús Melgar Vásquez, Hilda Graciela Pérez Luis, León Leonardo Lucas, Candelaria Cauich Ku, Fernando Lorenzo Estrada, Neli Espinosa Santiago y Javier Velásquez Guzmán.

Los 34 diputados locales restantes entre los que supuestamente destacaba por su honestidad y exigencia de cárcel para Gabino Cué y su mafia de corruptos, Nayelli Hernández García, cobraron, pues, más de un millón de pesos. ¡Qué tal, eh!

A quienes pretendan descalificar esta denuncia crítica solo les pedimos unas horas de tiempo para que vean publicado en el Periódico Oficial del Gobierno del Estado el Presupuesto 2017 tal como envió la propuesta el gobernador Alejandro Murat Hinojosa. 

Hay muchos más detalles qué revelar, por ejemplo, en qué vehículo llegaron los 42 millones de pesos al sótano del Palacio Legislativo. Pero eso es otra historia y materia prima de otra entrega de esta columna que en medio de la mierda de la corrupción les desea ¡Feliz Navidad!

alfredo_daguilar@hotmail.com
director@revista-mujeres.com
@efektoaguila - See more at: