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Ejército rodea aldea de contrabandistas en Bolivia

Por: Agencia AP | 10 de noviembre, 2016 - 20:02 | Internacional |
Twitter | @BoliviaAnn

LA PAZ, Bolivia— Parecía una escena de guerra: un helicóptero del ejército sobrevolaba y apuntaba a camiones repletos de mercadería de contrabando mientras policías y militares mantenían el jueves un cerco armado en torno a una remota aldea aymara en el occidente de Bolivia.

La presencia del ejército obedece a un ultimátum que el gobierno federal dio a las autoridades de Sabaya para entregar la mercadería el viernes y evitar enfrentar un juicio. Por ello, los vecinos decidieron aceptar y harán la entrega de los productos en el mercado del pueblo.

El asedio lleva una semana y, según las autoridades, busca evitar que medio centenar de vehículos con mercancía ilegal salgan de Sabaya, un caserío pobre a 280 kilómetros de La Paz y a 30 kilómetros de la frontera con Chile. Si nadie los detiene, seguirán la ruta de contrabando y de tráfico de cocaína desde Bolivia a la nación vecina.

"No vamos a alojar más a los contrabandistas, pero pedimos que se retire el cerco", dijo el alcalde Pablo Villca a The Associated Press por teléfono tras la reunión.

Situada a 4.000 metros de altitud, cerca de la cordillera de los Andes, Sabaya es una aldea de pastores de llamas y agricultores de unos cien habitantes, en su mayoría ancianos.

En Sabaya hay más casas que pobladores, y algunos de sus habitantes se aprovecharon de eso para salir de su pobreza: desde hace poco más de una década empezaron a esconder contrabando en sus patios y casas deshabitadas a cambio de pagos jugosos. Posteriormente, encontraron el modo de sacar la mercadería en bultos más pequeños para pasar desapercibidos hasta llegar a las ciudades.

Las autoridades dicen que Sabaya es un pueblo sin ley, donde la aduana no tiene pisada. En 2003, un policía aduanero fue secuestrado y asesinado por presuntos contrabandistas. La semana pasada, pobladores corretearon a pedradas a funcionarios que pretendían decomisar mercadería ilegal.

Antes de este asedio, la policía y el ejército habían evitado intervenir. Su temor era desencadenar una reacción violenta por parte de los pobladores, que podría provocar bajas. "Es una población atrapada por el contrabando con antecedentes de violencia y una operación (policial-militar) puede ser compleja", reconoció el Ministro de Gobierno Carlos Romero.

"No somos un pueblo contrabandista. Los contrabandistas se aprovechan de la gente pobre", dijo el presidente de la junta de vecinos Grober Flores.

Unos 600 efectivos entre policías, militares y aduaneros mantienen el cerco a un centenar de pobladores. Y aunque éste parece no haber alterado la bucólica vida del caserío, nada puede entrar ni salir sin una requisa minuciosa.

"Queremos que la gente nos entregue el contrabando, y el cerco quiere evitar que fraccionen la mercadería para sacarla del poblado", dijo la presidenta de la aduana, Marlene Ardaya. Según agregó, los camiones atrapados en el poblado esconden mercadería valuada en varios millones de dólares.

El cerco no impide el ingreso de suministros y alimentos a Sabaya, pero la presencia de los efectivos molesta e incomoda a la gente. "Nos tratan como contrabandistas", dijo Flores. No obstante, algunos vecinos desearían que la policía se marchara para que regresen los contrabandistas, dijeron algunos funcionarios.

Cada año, a través de la porosa frontera con Chile, ingresa al país mercadería de contrabando valorada en mil millones de dólares. Esa línea divisoria con la nación vecina, de 942 kilómetros en pleno desierto del altiplano, es la ruta más empleada según la Aduana.

El cerco se presenta en momentos en que el gobierno de Bolivia mantiene una fuerte disputa verbal con su par de Chile por una salida al mar. La semana pasada, el ministro de Defensa, Reymi Ferreira, acusó a autoridades chilenas de fomentar el contrabando para perjudicar al país.

Además, el gobierno de Evo Morales está muy interesado en mejorar los ingresos de la nación para contrarrestar una fuerte caída en las ventas del de gas y los minerales ocasionada por el derrumbe del precio del petróleo.