12.3°C / 54.1°F
Dólar: $19.64 - $20.63

¿Educación...integral?

Por: Gabriela Rey | 17 de octubre, 2016 - 05:46 | Opinion_Chihuahua |

¿De qué hablamos cuando hablamos de EDUCACIÓN INTEGRAL?

No es mi intención dar un ensayo sobre ello, pues mis conocimientos son limitados.

Sin embargo, como docente universitaria, veo campos específicos que la educación integral debe abarcar, y que podrían ser: hábito por la lectura, manejo de la comunicación eficaz verbal y escrita, actitud crítica del entorno, conocimiento y manejo de tecnologías de la información, aplicación de concepto y empleo de la  inteligencia emocional, social y financiera, cultura del emprendedurismo, sensibilidad para el disfrute y demanda de actividades artísticas y culturales que aumenten  la conciencia del mundo y de su historia… solo por mencionar algunas.

En mi interacción con los jóvenes universitarios he confirmado su falta de recursos para criticar, demandar, denunciar y exigir lo que por derecho les corresponde: un mundo mejor.

Pero lo que es más grave, es su falta de interés por trabajar en lograrlo.

Al inicio de cada curso semestral les pido que coloquen como portada de su cuaderno o carpeta la frase: “Los resultados que yo obtengo son producto de mi esfuerzo y estrategia”, y se las muestro cada vez que presentan una excusa sobre una tarea, actividad o proyecto de baja calidad.

Lucho – y no lo digo en el plan de colocarme medalla, sino en el plan de la perseverancia – por recomendarles lecturas y eventos que considero pueden sensibilizarlos, gustarles y hasta divertirlos.

Es gratificante escuchar sus comentarios cuando se emocionan, discuten y opinan sobre actividades sugeridas por mí, y más aún, cuando demandan que continúe en  esa línea.

Los jóvenes solo requieren guía, y cuando se les explican las reglas del juego y éstas se acatan, ellos – en la gran mayoría – se ajustan y ven con buenos ojos que se les corrija, que se les retroalimente, que se les señale como pueden mejorar.

De verdad creo que muchos maestros hacemos nuestro mejor esfuerzo para “estirar” su gusto y afición por alternativas que les mostrarán partes de un mundo que no conocen.

Todo está bien. Ese es parte de nuestro trabajo y nuestra convicción.

Sin embargo, cuándo en eventos de instituciones  DE EDUCACIÓN SUPERIOR se muestran facetas de la cultura popular como actos primordiales, cuándo lo clásico o diferente se muestra con errores técnicos que no permiten apreciarlos en su magnitud, y cuando los homenajes se confunden con invitar imitadores de grandes artistas, es cuándo uno duda de estar en el camino correcto y con un equipo que busca una visión compartida.

Ser ingeniero o licenciado no significa solo conocer de tecnología o de principios de administración o contabilidad.

Ser profesional en una licenciatura, es tener la noción del mundo al que pertenecemos en su magnitud y complejidad.

Lástima que solo mostremos la cultura popular de unos mimos que no son mimos, de un conjunto norteño y un  mariachi, como las únicas muestras de arte y cultura a las que se tienen acceso.

Hay más… ¡!

Hay mucho más… ¡¡!!

Deberían empezar los directivos por conocerlo.